La leyenda del hilo rojo, un pajazo mental

El amor es verle un moco y no querer salir corriendo. Aunque lo crean muy loco y estúpido, los mocos me ayudaron a identificar cuánto yo podría querer a una persona. Los oigo diciendo “¿UN MOCO? Por Dios qué loca…”; pero los mocos son algo tan mínimo, accidental y natural, que si tú no aguantas eso, no le aguantarías absolutamente NADA a esa persona.

Nacer y no morir en el intento

Cuestionar la razón por la que estamos aquí, (además de la obvia, que somos un atraso en la menstruación de nuestras mamás y un tremendo descuido de nuestros padres). Es la oportunidad para darle una pequeña pausa al día y tal vez un impulso para un reset a la vida que llevamos.

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