¿Y tu media naranja? Me la tomé en un juguito.

Creo que ahí están las semillas de la naranja. Siempre hemos estado buscando algo que nos complete, por ello queremos que llenen nuestras expectativas, necesidades y gustos. Queremos otra igual a nosotras. (Pobre de los dioses, qué harían ahora al darse cuenta que la vanidad y el egocentrismo del ser humano, no han cambiado mucho).

Hablemos de inteligencia emocional después de ver a Freddie Mercury

¿No clasifica como suicidio entregarse de una forma loca y desmedida a la vida por no poder entender y expresar sus emociones libremente? Tal vez algunos padres poco entienden sobre la importancia de educar emocionalmente, sin cohibir o castigar, cuando las emociones manifestadas por la niña o el niño no son de su agrado ni tal vez  de su comprensión. Después de ver Bohemian Rhapsody Además de una muy buena sensación musical quedé con muchas inquietudes sobre el ser humano:

La leyenda del hilo rojo, un pajazo mental

El amor es verle un moco y no querer salir corriendo. Aunque lo crean muy loco y estúpido, los mocos me ayudaron a identificar cuánto yo podría querer a una persona. Los oigo diciendo “¿UN MOCO? Por Dios qué loca…”; pero los mocos son algo tan mínimo, accidental y natural, que si tú no aguantas eso, no le aguantarías absolutamente NADA a esa persona.

Nacer y no morir en el intento

Cuestionar la razón por la que estamos aquí, (además de la obvia, que somos un atraso en la menstruación de nuestras mamás y un tremendo descuido de nuestros padres). Es la oportunidad para darle una pequeña pausa al día y tal vez un impulso para un reset a la vida que llevamos.

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